La idea.

En el corazón de Nueva York, un animado gimnasio de boxeo fue el lugar de nacimiento de una idea innovadora. En medio del golpe rítmico de los guantes contra las bolsas, dos videntes observaron un problema: las tradicionales bolsas pesadas estaban causando heridas a los combatientes. Esta idea encendió una chispa de innovación.

EL PROBLEMA DE LA ARENA.

Los sacos pesados ​​tradicionales llenos de arena pueden plantear problemas debido a su tendencia a asentarse y endurecerse con el tiempo, creando zonas duras e irregulares. Estos puntos pueden suponer un mayor riesgo de lesiones para los usuarios, ya que aumentan la fuerza del impacto durante el entrenamiento. Este defecto de diseño puede comprometer tanto la seguridad como la eficacia del entrenamiento, lo que genera la necesidad de una alternativa más confiable y fácil de usar en los equipos de entrenamiento.

FUERA LO VIEJO, DENTRO EL AGUA.

Impulsados ​​por el espíritu resiliente de Nueva York y una profunda pasión por el boxeo, los fundadores se embarcaron en la misión de rediseñar la bolsa de entrenamiento. Exploraron varios materiales y diseños y finalmente descubrieron las ventajas únicas del agua. Esta exploración llevó a la creación del Aqua Bag, una herramienta de entrenamiento que ofrecía seguridad y eficacia a los luchadores.

LA BOLSA CON RESPETO.

En poco tiempo, la gente estaba elogiando la durabilidad, el estilo y la capacidad de la bolsa para absorber golpes. Tanto los luchadores como los boxeadores de MMA dijeron que pudieron entrenar más y más duro, y los luchadores profesionales finalmente se sintieron cómodos golpeando al 100% sin preocuparse por los dolorosos puntos duros. Y, sobre todo, a todos les encantó que los creadores fueran dos tipos de un gimnasio de boxeo legítimo que conocían el deporte y la industria.